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Breve historia de la Liebig

La historia de Liebig - sus distintos frigorificos - ubicacion

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EL HOMBRE QUE HIZO COMENZAR UN NUEVO DÍA

Su nombre completo fue JUSTUS VON LIEBIG y nació en Darmstadt, Alemania, en el año 1803. Podría definírsele como "uno de los primeros que aplicaron el análisis químico a los fenómenos de la vida orgánica". Pero la existencia entera que dio lugar a esta breve definición, encierra aconte­cimientos tan importantes que su co­mentario acapara inmediatamente el interés de todos.JUSTUS VON LIEBIG fue innovador y fue creador. Su extraordinario dina­mismo asombraba y, aún hoy, cuesta creer que haya podido abarcar mate­rias tan amplias y complejas en aquella época, resultando siempre triunfante.Liebig fue pionero de métodos, de experimentos y de ideas. Aplicó la química al terreno animal, a la fisio­logía de las plantas y a la agricultura. También fue maestro... y como buen educador, dio el ejemplo trabajando e innovando: en la Universidad fundó el laboratorio estudiantil, y en Giessen (Alemania), formó e inspiró durante 28 años a toda una generación de químicos. Y tres de sus numerosas técnicas quedaron como modelo para los químicos orgánicos. Sin embargo, las contribuciones más importantes de este hombre extraor­dinario, que realmente marcaron el comienzo de la química estructural, fueron las siguientes:

1 - DESCUBRIÓ que era posible para un grupo dado de átomos, ordenarse entre ellos de más de una manera, de modo que molé­culas que diferían grandemente en cuanto a sus propiedades, podían tener la misma fórmula química en total.

2 - DESCUBRIÓ que ciertos grupos de átomos tienen una forma de mantenerse sin cambios a través de una gran variedad de reacciones. Así se abrieron las infinitas rutas de la síntesis, ya sea para plásticos, tin­tes, drogas o vitaminas. Y estos dos descubrimientos señala­dos, que publicó en conjunto con Friedrich Wholer, otro famoso químico alemán, hicieron decir a Berzelius -el célebre químico sueco que instituyó la notación atómica por símbolos- que señalaban:¡"El Comienzo de un Nuevo Día en Química Orgánica"!Liebig, además, entre todos sus tra­bajos, también hizo extensos estudios sobre el petróleo, el cloroformo, el ácido cítrico, el tanino... y, en el año 1847, descubrió la fórmula para la elaboración del extracto de carne, que denominó "Extractum Carnis LIEBEG".En reconocimiento por sus meritorios trabajos en favor de la ciencia, Louis 11 de Hesse Cassel, le confirió el título de Barón y fue miembro de la Royal Society de Inglaterra, de la Academia de Ciencias de París; figurando en la mayoría de las academias europeas

SE ADELANTÓ A SU ÉPOCA

Dentro de las múltiples facetas que presenta la vida de este verdadero precursor, figura otra inquietud de vanguardia para el siglo XIX: Justus Von Liebig contempló la necesidad de favorecer el crecimiento de las plantas con los que hoy se lla­man elementos derivados y aun­que no pudo lograr éxitos totales, sus trabajos y sus escritos estimularon la investigación y dieron a los fisió­logos nuevos métodos físicos y quí­micos que terminaron con antiguas teorías o bien abrieron campos in­sospechados de la ciencia. Su alumno, A. W. Hofman, dijo que había sido el ¡"más grande químico alemán"! Pero el propio Liebig, en una de sus últimas cartas al íntimo amigo y colaborador Wóhler, escribió su mejor y propio epitafio: "Cuando hayamos muerto, los lazos que nos unieron en vida nos mantendrán juntos en la memoria de los hombres, como un ejemplo poco frecuente de dos que sin malicia ni envidia compitieron y se opusieron en un mismo campo, pero con tanta nobleza, que una es­trecha amistad los mantuvo siempre unidos".En sus trabajos finales, que fueron más de investigación y de métodos que de realizaciones, explicó la fisio­logía de las plantas y de los ani­males, y se dedicó a los alimentos para niños y a su famoso Extracto de Carne.Precisamente, su Extracto de Carne, un experimento de laboratorio que perfeccionó en el año 1847, dio lugar, en 1865, a la firma LIEBIG'S EXTRACT OF MEAT COMPANY LTD.

DESCUBRIÓ PRADERAS LEJANAS CON RIQUEZAS PERDIDAS

De las innumerables investigaciones que realizó Liebig y que se llevaron a la práctica, el "Extractum Carnis" es una de las más importantes. Fue de tal gravitación, que lo convirtió en un gran benefactor de su propia época, y, por proyección, de todas las veni­deras. Porque, si siempre es necesario para una buena alimentación (ya en tiempos de Hipócrates se utilizaba un caldo de carne al que se le atribuían virtudes especiales), en aquellos años del siglo pasado, el Extracto de Carne fue de vital trascendencia. Lamentablemente, la producción era muy costosa. Se requerían alrededor de 30 kilogramos de carne fresca y magra para obtener un solo kilo­gramo de extracto. Sin embargo, a pesar de que estaba a un precio muy alto, los médicos lo recomendaban como un poderoso restaurador para sus enfermos que, en realidad, no siempre podían pagarlo. Frente a esos grandes problemas de alimentación que hubo de enfrentar Europa durante la crisis que se dio en llamar "los hambrientos años de 1840", Liebig estaba preocupado por la desnutrición, y constantemente estu­diaba la posibilidad de obtener carne en forma concentrada para toda Europa.Sus esperanzas se dirigían a las dis­tintas praderas americanas, donde, aparte de la carne que preparaban los saladeros y del cuero que se les extraía, sólo se aprovechaba de las reses sacrificadas la carne más gor­da, es decir, la que contenía mayor proporción de grasa, dejando que mi­les de cabezas de ganado se echaran a perder.Liebig estaba convencido de que esa riqueza podía utilizarse para producir extracto de carne en el Río de la Plata, a un tercio del costo que resul­taba en Munich, solucionando así un problema de alimentación en el Viejo Mundo.Con esta idea se ofreció para cola­borar con cualquier empresa comer­cial que fuera capaz de lograr el pro­ceso que se requería para obtener el extracto. Producto que, si conformaba los más estrictos standards, podría llevar su propio nombre. Durante aquella época, Liebig supo que en Sudamérica, en México y en Australia, había quien producía algo similar a lo que él había inventado, pero era una mera imitación que no alcanzaba la calidad que se requería y que él exigía como prueba de pu­reza y de rendimiento. Y, a pesar de sus publicaciones y ofrecimientos en distintos periódicos y revistas, pasaron 15 años antes de que sus propuestas fueran considera­das seriamente.Tampoco allí Liebig dio por termi­nada su misión; en la industria del Extracto de Carne prestó asimismo su asesoramiento técnico y estipuló que la elaboración debía realizarse bajo su control directo, imponiendo la siguiente condición para que pudiera usarse su fórmula: "ningún lote de extracto podía ser puesto en venta sin antes haber sido analizado y con­trolado por él personalmente". Más adelante delegó estas funciones a otro químico de su entera confianza, y desde entonces, ha ido trasmitiéndose esta responsabilidad a destacados profesionales que, después de trans­curridos 100 años, mantienen el mismo espíritu severo en el control de calidad del Extracto de Carne Liebig.Así, JUSTUS VON LIEBIG, Padre de la Química Orgánica, pertenece a los científicos que ven su obra apli­cada a la industria y cuyo nombre acompaña y sirve de marca a los pro­ductos que logran.

IMPORTANCIA DEL EXTRACTO DE CARNE EN LA ALIMENTACIÓN

Entre los constituyentes del Extracto de Carne, están los minerales, las albúminas, las peptonas y los ami­noácidos, que tienen un alto valor en la nutrición.Asimismo, el Extracto de Carne esti­mula la actividad de las glándulas gástricas y favorece la asimilación y digestión de los alimentos. Y, entre otras aplicaciones, el Extracto de Carne contribuye a remediar esta­dos febriles, se aconseja en el caso de carencia de ciertas vitaminas del complejo "B" y es un gran ayudante en los regímenes, resultando especial­mente indicado para períodos de es­fuerzos suplementarios, tanto intelec­tuales como físicos. Siendo, en todo momento, un alimento de alto valor biológico.

COMO SE ELABORA

La elaboración del Extracto de Carne se basa fundamentalmente en la apli­cación de estos fenómenos físicos: filtración y evaporación.Y es de destacar que, en ningún mo­mento del proceso, se le hacen agre­gados de substancias químicas de nin­guna naturaleza, por lo que puede decirse con toda exactitud, que se trata de un producto GENUINO.A través de las filtraciones y de las evaporaciones, que van reconcentrando cada vez más el producto, se llega al extracto final, que conserva, así, todas sus propiedades originales, no conte­niendo ni gelatina, ni grasas, ni albú­minas coagulables. Y regida su elaboración por estrictos controles —tal como lo exigiera fir­memente su descubridor— el "Extractum Carnis LIEBIG", posee los más altos valores nutritivos de la carne y constituye un elemento de probada eficacia para la nutrición.

MATERIALIZACIÓN DE UNA IDEA

Un químico y un visionario tuvieron que unirse para concretar una industria que crecería cada vez más, beneficiando al mundo entero.El químico fue Justus Von Liebig y el visionario George Christian Giebert, un ingeniero alemán.Recién en el año 1861, Giebert, naci­do en Hamburgo (Alemania), que había ido a Uruguay por cuestiones de trabajo en la construcción del fe­rrocarril, leyó la oferta del químico en una revista y se interesó profun­damente en la misma.El ingeniero era un hombre de em­presa, visionario, que inmediatamente descubrió la posibilidad de utilizar las reses que se desperdiciaban en los mataderos del Río de la Plata. Con esta idea, pensó en Fray Bentos, Uru­guay, lugar donde se hallaba por ra­zones de trabajo, encontrándolo ideal para instalar una planta de Extracto de Carne.Entusiasmado con la idea, zarpó para Europa en el año 1862. En su cabeza ya llevaba un plan preconcebido para poder hacer realidad su proyecto. Una vez en Munich, el ímpetu y la seguri­dad que demostró frente a Liebig, interesaron gratamente al químico, quien lo instruyó en los detalles de producción del "Extractum Carnis".Como resultado de esos primeros pa­sos, antes de que finalizara el año 1862, el ingeniero Giebert había ins­talado una planta industrial en Fray Bentos, y tan seguro estaba de su trabajo que, antes de tener el vere­dicto de Liebig sobre la calidad del producto que obtenía, elaboró nuevos proyectos de expansión. Su imaginación sin límites, de buen visionario, no lo traicionó; Liebig exa­minó las muestras del extracto y las encontró tan excelentes que accedió a dar su licencia de explotación a Giebert, y, de acuerdo con los reque­rimientos de éste, también permitió que se usara su propio nombre para bautizar el producto: "Extractum Carnis LIEBIG".Siempre pensando en expandir la em­presa, Giebert fue nuevamente a Eu­ropa en el año 1863 para obtener ca­pitales que le permitieran comprar tierras y ganado en Fray Bentos. Así se formó la Société de Fray Bentos Giebert & Cié., con sede en Amberes, donde ya existía un gran comercio de cueros sudamericanos. y en el año 1865, se recibían en Amberes, de la fábrica de Fray Bentos, 800 kilogra­mos mensuales de extracto y también subproductos, como lenguas ahuma­das, carne salada, harina de hueso y sangre desecada. Por supuesto que las ideas de progreso no cesaban y Giebert continuaba pensando en ex­tender el negocio a la Argentina.Al necesitarse mayor respaldo econó­mico para las ideas de expansión que existían, en el año 1865 los directivos de la empresa retornaron a Londres. Allí quedó formada la LIEBIG'S EXTRACT OF MEAT COMPANY LTD. con un capital de £ 150.000.La evolución de la flamante compa­ñía fue meteórica: a los 4 años de su creación ya poseía su renombrada es­tancia La Pileta, explotaba 11.500 hec­táreas y tenía un plantel de 12.000 cabezas vacunas. En 1870 el producto era conocido en toda Europa y du­rante la guerra franco prusiana, en el sitio de París, los sitiados se alimentaban con Extracto de Carne LIEBIG.Contando entonces con nuevas reser­vas económicas, se encargaron más maquinarias para la fábrica de Fray Bentos, y el ingeniero Giebert viajó a Glasgow, Escocia, para supervisar su construcción y su embarque. La­mentablemente, una revolución en el Uruguay y un brote de cólera, además de unos meses de atraso en el arribo de un barco, demoraron el programa de Fray Bentos y el plan de extensión a la Argentina que ya tenían. Ade­más, Giebert falleció en el año 1874, pero había fundado muy bien la em­presa, y ésta continuó la marcha con todo el ímpetu que él le imprimiera. Liebig también había fallecido en el año 1873, y la compañía siempre lo reconoció debidamente, conservando su ejemplo de sabio y de infatigable trabajador, ya que Liebig fue el su­pervisor científico de la empresa, has­ta su desaparición.En 1875, la fábrica de Fray Bentos producía 500.000 kilogramos de ex­tracto, y tenía mucha reputación por sus numerosos subproductos. Ello se debía a su sentido integral de empre­sa, de lo cual es ejemplo la política de criar el ganado en sus propios do­minios, lo que le dio gran indepen­dencia en sus operaciones de compra de ganado. Y, a principios de 1890, la compañía nuevamente empezó a pensar en la Argentina. . .

TRES HITOS HISTORICOS

LIEBIG´S EXTRACT OF MEAT COMPANY LIMITED fundada en Fray Bentos (URUGUAY) en el año 1865, se estableció en Colón, Entre Ríos (ARGENTINA), en 1903 y en Zeballos-cué (PARAGUAY), en el año 1923, constituyendo su actividad en estos tres países, sendos pilares básicos de economía regional y nacional en sus respectivas zonas de influencia, ya que siempre rindió numerosas divisas en los productos que hizo y que hace llegar a todos los puertos del mundo, proveniente de estos tres países sudamericanos.

URUGUAY

Un monumento a Justus Von Liebig en la Plaza Independencia de Fray Bentos, resume con su presencia todo lo his­tórico que significa para ese pueblo de Uruguay, el haber sido la cuna de una industria internacional.
Allí llegó el progreso cuando comenzó la actividad sistematizada del frigorífico y allí se siente y se sentirá siempre el orgullo de haber sido los primeros que exportaron al viejo mundo el Extracto de Carne.Años más tarde de aquellos embarques famosos, exportaron la conserva de carne, y exactamente en 1878 comen­zaron con el "Corned-beef".Y si el Extracto de Carne le dio renombre, el "Corned-beef" consagró a Fray Bentos y a LIEBIG definitivamente. Cada envase de "Corned-beef" ganaba un nuevo consumidor, abriendo para las carnes del Río de la Plata, el mere­cido prestigio que su calidad imponía.LIEBIG, trabajando para el país entero, logró en Uruguay, que Fray Bentos se elevara a la categoría de un centro industrial y comercial productivo y que su conglomerado humano alcanzara el bienestar y la prosperidad que brin­dan la educación y el confort: escuelas, hospitales, correos y telecomunicaciones, casas con servicios eléctricos y sanitarios, clubes para deportes y de esparcimiento...Actualmente, habiendo diversificado LIEBIG sus actividades y sus fábricas, mantiene en Uruguay distintas labores agropecuarias, entre las que se encuentra su promoción por las excepcionales razas lanares Rommey Marsh e Ideal, siendo su Estancia Bichadero, un modelo en su género. Justamente, también el ganado vacuno Hereford que cría, es de tan alta calidad, que bate records en las exposiciones y ventas ganaderas.A un siglo de su iniciación, la obra sigue su curso natural, enfrentando el porvenir con los mismos ideales que le legaron el investigador y el visionario. . . aquellos dos emprendedores soñadores que fueron Giebert y Justus Von Liebig!

ARGENTINA
El 10 de Agosto de 1868, Don Bartolomé Mitre aprobó los Estatutos de Liebig's Extract of Meat Company Ltd., y los mismos fueron refrendados por el Oficial 1° del Ministerio de Comercio Don Carlos Pellegrini.Una primera faena de 60.600 cabezas en el año 1905. . .Un Extracto de Carne purísimo ante los más severos análisis. . .Una gran cantidad y variedad de productos vacunos. . .Un vasto trabajo agropecuario. . .Un futuro abierto a las mejores posibilidades del país. . .

Y un slogan que lo dice todo: ¡"Calidad de Exportación"!
La Argentina, tierra quimérica para la Europa de 1900, prometía satisfacciones imponderables a "todos los hombres de buena voluntad que quisieran poblar el suelo argentino"... Esta frase memorable se hizo realidad para LIEBIG ARGENTINA!LIEBIG llegó a la Argentina con una primera experiencia fructífera, amplios planes de expansión y la mayor con­fianza en el país.El hombre argentino y el campo argentino respondieron ampliamente a su política de desarrollo. Por eso, en sus concreciones, buscó siempre retribuir en beneficios, el ambiente excepcional de trabajo que le brindaron.Pudo concretar sus inquietudes de expansión porque la tierra es amplia y generosa. . . pudo avanzar porque los hom­bres trabajaron y supieron orientar sus comunidades hacia el progreso...LIEBIG debe todo esto y mucho más al país, por la confianza que éste siempre le ha demostrado.Conjugados estos valores desde el principio, LIEBIG produce, diversifica e incrementa su actividad en busca de lo mejor para un país que lo merece todo: ¡la Argentina!


PARAGUAYLa inauguración oficial de LIEBIG en Paraguay, tuvo lugar el 1o de setiembre de 1923, pero desde el año 1898, LIEBIG contribuía a la economía paraguaya modernizando sus estancias hasta colocarlas entre las mejores, tanto por el alto grado de mestización de su ganado como por sus instalaciones.En 1922, LIEBIG se hizo cargo de la "Cía. Paraguaya de Frigorífico y Carnes Conservadas", que en el año 1918 había llegado a exportar la apreciable cantidad de 1.977.612 kilogramos de carne conservada. Y allí, en Zeballos-cué, distrito de Santísima Trinidad, continuó esa progresiva actividad industrial con nuevo enfoque y vigor, tanto, que antes de su inauguración oficial en 1923, ya faenaba y producía extracto de carne, fabricando también lenguas conservadas, cebo, aceite de patas, huesos industriales, astas, pezuñas, tendones, cerdas, envases para salchichas, cueros, guano, marlos de astas y harina de carne. Destacándose su especialísimo "Corned-beef".Al mismo tiempo, LIEBIG mantenía un servicio de embarcaciones para el transporte de ganado que importaba de Isla Sola en la Argentina, siendo continua su conducción de reses por el río Paraná. Además, cultivaba praderas perennes y practicaba la mestización y otros procedimientos adecuados para mejorar las razas de animales.Desde aquellos tiempos, LIEBIG no ha detenido su marcha ascendente en la República del Paraguay, de cuya eco­nomía es uno de los principales soportes, ya que la ganadería ha pasado a ser el primer renglón productor de divisas del país, y en las exportaciones de productos de carne, siempre ha correspondido a LIEBIG el primer puesto en las estadísticas.En 1964, la existencia de ganado en todas sus estancias, que están en diferentes puntos del país, era de 137.843 ca­bezas. Siendo los criadores más adelantados en Hereford, Brahman, Nellore, Santa Gertrudis, Brangus y Charbrai.Actualmente, la fábrica de Zeballos-cué ingresa en una nueva etapa de vida: está transformándose en el más moderno y eficiente frigorífico del Paraguay. Para ello, han sido adquiridos equipos y maquinarias que representan lo más avanzado mundialmente en la técnica del frío. Se han introducido mejoras en todas las ins­talaciones, para ponerlas en consonancia con las más severas exigencias sanitarias de todos los mercados consumi­dores y se ha iniciado la primera zafra de congelamiento en un ensayo de 200 animales por día.Y, paralelamente a la faena tradicional, se procesan 800 cabezas diarias destinadas a la elaboración de "Corned-beef".Pronto LIEBIG en el Paraguay se convertirá en la primera exportadora de carne congelada del país, promoviendo eficazmente, para beneficio de toda la nación, la principal industria del Paraguay.

UN POCO DE HISTORIA

En Europa, la progresiva demanda de carne durante el siglo XIX, dio origen a importantes investigaciones que en materia de superación zootécnica, rea­lizaron, entre otros, Collings, Cruick-shanks y McCombie. Ellos mejo­raron e impulsaron las principales razas vacunas, con el fin de satisfacer las exigencias del consumo, y al abrirse los territorios del Río de la Plata, esas mismas razas formaron el núcleo ge­nerador de las que hoy, en su máxima expresión contemporánea, pueblan el campo argentino.En aquel entonces, la estrechez de los mercados locales hacía desperdiciar gran parte de la producción de carne. Las exportaciones se limitaban a car­ne salada, cueros, grasa y algunos otros rubros, pero ninguno de ellos requería hacienda de calidad. Por otra parte, los cueros de la hacienda crio­lla, tenían ciertas ventajas sobre sus similares de animales mejorados, con­figurando todo esto un gran incon­veniente para elevar el nivel de cali­dad de las reses. Es decir que exis­tían dudas fundadas en cuanto al beneficio que reportaría elevar el gra­do cualitativo de la carne mediante el aporte de razas británicas.Ese era el panorama general cuando LIEBIG inició sus actividades en Fray Bentos, Uruguay.No obstante los inconvenientes, pre­valeció el espíritu visionario, y en el año 1903, LIEBIG registró la primera importación de Hereford.La preferencia por esta raza estaba avalada por las condiciones del suelo y del clima adonde se la destinaba. La elección resultó acertadísima, com­probando que, en la actualidad, el 80 % del ganado bovino en el Uru­guay, es Hereford.Con esa primera importación y con las sucesivas, y habiendo ya extendido sus intereses al Litoral Argentino, LIEBIG debió salvar el gran escollo representado por la garrapata. Va­rios años de investigación y de experi­mentación por parte del estudioso ve­terinario de LIEBIG, culminaron exi­tosamente, proporcionando, además, un nuevo ejemplo de la extraordi­naria gravitación de la ciencia apo­yando los afanes del ganadero.Con el tiempo se consideró la cría de otras razas. El Shorthorn compensa­ba en tierras fértiles y el Aberdeen Angus también era preferido por sus múltiples cualidades, mientras que el Hereford ganaba prestigio por su su­perioridad en medios menos privile­giados. LIEBIG ensayó en forma exhaustiva, varias razas, pero final­mente optó por Hereford.Marcando el rumbo a seguir, su má­xima preocupación se centró en el mejoramiento de sus ganados. Del Reino Unido introdujo padres de al­tísima calidad, formando planteles y estableciendo cabañas sobre las más sólidas bases. Renovó constantemente sus corrientes sanguíneas, seleccionó rigurosamente su capital de vientres, equipó a sus propiedades con instalaciones de primer orden y se mantu­vo, como en la actualidad, en ince­sante avance.Y si bien tenía la evidencia de las bondades del Hereford en Entre Ríos y en el centro de Corrientes, LIEBIG necesitaba hallar remedio a su pro­blema en el norte de Corrientes. Fun­damentalmente, la solución la dio el Brahmán (Bos Indicus), más conocido con el nombre de Cebú. En 1937, LIEBIG introdujo sus primeros Brah­mán de Brasil. Se trataba de un lote experimental, consistente en 27 vacas y 6 toros. El éxito obtenido fue rotundo y alentó la compra en los Estados Unidos de Norteamérica, de sus pri­meros 2 toros y 10 vaquillonas puras de pedigree.Corría entonces el año 1942 y hoy está a la vista la extraordinaria evolu­ción ganadera operada por el Brahman en el Norte Argentino, donde el des­aliento se trocó en fe y el quebranto económico en bonanza, en poco más de dos décadas.Viviendo el presente y mirando al porvenir, LIEBIG entiende que resta mucho por hacer en beneficio de la ganadería y de la nación misma. Por ello, impulsando siempre sus Here­ford y Brahman, marcha a la van­guardia en la crianza de Santa Ger­trudis. Esta raza, Santa Gertrudis, aún moza en la Argentina, ha sido lograda por LIEBIG y ya ha demos­trado su valía en latitudes intermedias, al reunir las cualidades de una y otra especie.Raza todavía más joven en el país es la Charoláis. LIEBIG no descui­da su potencialidad, y con buenos ejemplares, estudia constantemente su valor en distintas zonas.De igual prestigio son los planteles y las majadas de lanares Romney Marsh que LIEBIG posee en Entre Ríos y en Corrientes, e igual su des­velo por mejorarlos.Así como más y mejor carne es su lema con los bovinos, más y mejor lana es el lema de LIEBIG con los ovinos.¿Cuánto implica este antiguo y siem­pre renovado propósito? En términos financieros, montos indudablemente cuantiosos, traducidos en viviendas para su personal rural, en decenas de galpones, depósitos, corrales, tan­ques, tajamares, tractores y equipos de labranza, en miles de hectáreas bajo cultivo permanente y en no me­nos de 1.400.000 metros de alam­brados que cercan y dividen los cam­pos de LIEBIG.A este esfuerzo económico de LIEBIG, se suma la dedicación del personal y el aporte científico a las estaciones experimentales agropecuarias nacio­nales e internacionales, que, a la recí­proca, hallan en LIEBIG, un aliado incondicional para sus estudios y sus experiencias.Así, en su trayectoria ya centenaria, LIEBIG ha estado siempre —como invariablemente lo estará en el futu­ro— con todo lo que significa pro­greso.

COLÓN: UN PUEBLO FELIZ

En la fábrica de Colón, en la pro­vincia de Entre Ríos, los obreros que ocupa LIEBIG, habitan en la misma fábrica y en las poblaciones cercanas al establecimiento, ya sea en Colón o en San José, en los barrios Colorado o Brillante, constituidos exclusivamen­te por trabajadores que han cons­truido allí sus viviendas y viajan dia­riamente en ómnibus o por medios propios al lugar de trabajo. Son pobla­ciones modestas, de casitas alegradas por pequeños jardines, que cuentan con servicios públicos propios.LIEBIG tiene sus propias instalacio­nes en el pueblo de Fábrica Colón, que forma un pintoresco poblado, ex­clusivamente propiedad de la empre­sa, donde habitan, en forma gratuita y hasta donde la capacidad lo permite, jefes, empleados y obreros con sus familias.Las casas están dotadas de las instalaciones necesarias y atendidas por una Intendencia de la empresa, que vigila el suministro de energía, agua, recolecciones de residuos a domicilio, arreglo de las calles, limpieza, pintura de los frentes, etc. También hay habi­taciones para el personal soltero; por otra parte, facilita los edificios para Escuela, Correos y Telecomunicacio­nes, Farmacia, Prefectura Nacional Marítima, Policía, Sindicato de Obre­ros, Comercio de Ramos Generales, y para que ellos los administren, loca­les para carnicería y restaurante. En resumen, una comunidad feliz de mi­les de habitantes pertenecientes a esa gran familia que es LIEBIG'S EX-TRACT OF MEAT COMPANY LTD.Cuatro instituciones deportivas brin­dan sus instalaciones para solaz de empleados y obreros, sin distingos, quienes pueden optar entre los salo­nes de fiestas, el cine, las canchas bochas, fútbol, patines y básquet del Liebig Club; las canchas del Tenis, los links del Golf Club Fábrica Colón o las doradas arenas y la añosa arboleda natural que sombrea la sede del Club de Pescadores más reciente y que está llamado a tener gran importancia deportiva y social.No se han descuidado tampoco inquietudes culturales, para lo cual una bien provista biblioteca, con mesa de lectura y juegos de salón, posibilita la consulta y el estudio.Una capilla construida por la empresa recibe, cada domingo, la visita de numerosos fieles.Los servicios médico-asistenciales de los obreros y sus familias, están resguardados por un médico permanente, enfermería con personal que la atiende durante.las 24 horas del día, dentista, ambulancia y avión ambulancia para el caso de tener que trasladar a la Capital Federal a enfermos graves o accidentados.Además, como signo del profundo respeto que profesa la empresa por quienes trabajan en ella, es de des­tacar la institución de jubilaciones para el personal, otorgadas de su pro­pio peculio, antes que fueran insti­tuidas obligatoriamente, del mismo modo que recompensa a aquellos que hayan desempeñado tareas en la casa durante 25 ó 50 años, con medallas y salarios extras. Estos actos se reali­zan anualmente y son presididos por miembros del directorio.En su primer centenario, LIEBIG está empeñada en aumentar y diversificar su producción actual, avanzando ro­deada de efectiva colaboración por parte de las autoridades, que apre­cian la influencia benéfica de la mis­ma —LIEBIG constituye el 60 % del desarrollo comercial de las ciudades de Colón y de San José— y con el apoyo solidario de su personal, que trabaja sin problemas gremiales, res­petándoles sus conquistas y sus dere­chos por el solo hecho de cumplir con su deber.

"CALIDAD DE EXPORTACIÓN"

Desde principios de siglo, LIEBIG exporta vanados productos elabora­dos con carne argentina a todo el mundo.Primero fue el Extracto de Carne, luego el "Corned-beef", y hoy, aparte de los subproductos tradicionales, tam­bién puede enumerar que ha expor­tado: Pecho Vacuno - Lengua de Va­cuno - Riñones Envasados - Condi­mento LIEBIG - Caldos de Carne y de Gallina - Menudencias Congeladas - Grasa Vacuna - Caldo Vacuno Con­centrado - Polvo de Carne.Cada uno de estos productos ha proclamado desde hace 100 años al mundo entero, la excelente calidad de nuestras carnes, que han encontrado abiertos todos los mercados interna­cionales donde se presentaron.Los envases con las clásicas etiquetas de LIEBIG, Industria Argentina, es­tán en los estantes de miles de nego­cios hasta en los puntos más lejanos de los continentes. Hogares de cos­tumbres totalmente distintas, con idio­mas diferentes, gustan en sus mesas los productos envasados de LIEBIG ARGENTINA. Y manteniendo el sabor y la calidad parejos a través de los años, los productos de carne LIEBIG, han logrado ganar para nuestro país, la fama que tienen las haciendas ar­gentinas, cuidadas y seleccionadas para brindar las mejores carnes. Selección y cuidados que comienzan en la cría misma del ganado, que continúan con la atención que se brin­da diariamente a la hacienda propia y a la que se compra a invernadores y criadores, así como a la prepara­ción de las reses destinadas a con­sumo, y que se completa en sus pro­cesos posteriores de matanza y de elaboración, que incluyen desde los extremados controles de laboratorio hasta las latas automáticamente lle­nadas, cerradas y etiquetadas.Por eso, al abrir un envase de LIEBIG Industria Argentina, y probar su con­tenido, se está aprobando un proceso de superior calidad.Y los mismos productos que durante muchos años aportaron cuantiosas divisas al país, al ser comercializados en el mercado argentino, tienen el mejor argumento en su mayor reali­dad: Productos LIEBIG "Calidad de Exportación".

BUEN MOMENTO PARA UN BALANCELIEBIG ANTE EL FUTURO

Los propósitos son muchos al fundar una empresa, pero junto a estos apa­recen en igual número las dificultades. Cuando la división de propósitos y de dificultades da un cociente de efectivos resultados, puede tenerse la seguri­dad de que esa empresa marcará rum­bos por muchos años en su actividad. Ese es el saldo de LIEBIG. En cien años de existencia en el Río de la Plata, su resultado es: entusiasmo y experiencia. Todo es positivo. No pasa un día sin que LIEBIG no intente un nuevo experimento, no busque una mejor manera de encarar su trabajo, siempre con renovadas y renovadoras energías.Ya en 1875, la fábrica de Fray Bentos, Uruguay, producía 500.000 kilogramos de Extracto de Carne, y, en la actua­lidad, LIEBIG opera en 15 países de tres continentes y produce más de 280 productos.En la mayoría de los países fabrica conservas de carne y Extracto de Car­ne, al mismo tiempo que sus intereses también contribuyen a la comerciali­zación e industrialización de vegetales y de pescado.Además, ante la creciente evolución de la calidad de las haciendas, LIEBIG ha instalado en sus fábricas de Para­guay y de Argentina, modernísimas plantas de congelación, con capacidad para un movimiento anual de unas 20.000 toneladas de carne vacuna con­gelada y/o "chilled".Así, trabajando con ritmo continuado, sin pausa en su constante evolución, se cumplen los primeros 100 años desde que JUSTUS VON LIEBIG diera su nombre para la empresa, junto con su creación: "Extractum Carnis LIEBIG".Hoy, siempre con un auténtico deseo por brindar más y mejores alimentos, LIEBIG entiende que, en forma pri­mordial, deben tenerse presentes los problemas que provoca el aumento de población en los cuadros alimentarios. Actualmente, la mitad de la pobla­ción del mundo está mal alimentada. La tercera parte de sus males pro­viene de la desnutrición. Aun con las excelentes comunicaciones de nuestros días, hay fallas penosas en el trans­porte de los excedentes mundiales de alimentación hacia las áreas donde predomina el hambre. ES IMPERATIVO HALLAR NUEVOS MÉTODOS DE PRODUC­CIÓN DE AUMENTOS, Y ESTA ES LA VERDADERA Y REAL PREOCUPACIÓN DE LIEBIG.Para ello, elabora alimentos gustosa­mente paladeables, presentándolos al consumidor en preparaciones fáciles y que se conservan por mucho tiem­po...Asimismo, en el campo, LIEBIG tra­baja para promover la producción aumentando el rendimiento de la tie­rra con fertilizantes, haciendo pozos en busca de nuevas fuentes de agua, levantando esa agua y construyendo molinos y canales para su mejor apro­vechamiento y distribución. También la construcción de represas, el riego adecuado y la moderna meca­nización, tienen su rol en la lucha de LIEBIG contra el hambre. Se dice que "en el año 2065 todavía la alimentación será el problema más importante del mundo"... LIEBIG tendrá entonces múltiples fábricas en el mundo entero para llevar los me­jores alimentos a todo el mundo.


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